Poca importancia le estaríamos dando a nuestra herramienta estrella sino le dedicáramos un post a la niña de nuestra cocina: la robata. Por si aún no conocéis el concepto, en este post nos proponemos describiros este típico grill y su origen, así como los deliciosos platos que pueden salir de él.

barbacoa japonesa

La robata es una parrilla japonesa de calor indirecto que funciona con carbón y que se remonta originariamente a los pescadores del norte de Japón, que la usaban precisamente para cocinar el pescado en los barcos. El primer restaurante que acuñó ese término fue uno ubicado en la ciudad de Sendai (prefactura de Miyagi), que asaba las verduras a la parrilla y las ofrecía directamente en frente de sus clientes. Posteriormente, la herramienta se popularizó a raíz de que otros restaurantes hicieran lo mismo con pescado y carnes.

El ahumado resultante de asar los alimentos en una robata es tan característico que todas las comidas que se cocinan en ella se engloban dentro del término Robatayaki, que significa precisamente eso, “cocina a la parrilla”. Aunque pueda parecer algo rústico, la cocina robatayaki es todo un arte que implica conocer el tiempo exacto de asado para que queden en el punto perfecto de crujiente por fuera y tierno por dentro.

En Robata ofrecemos diferentes brochetas para todos los paladares, desde el clásico pollo yakitori, con una salsa tare exquisita, pasando por solomillo, secreto y costillitas que os harán poner los ojos en blanco cuando saboreéis su ternura, hasta brochetas de tomatitos cherry con bacon o yaki onigiri, un triangulito de arroz tostado con salsa de soja delicioso.